CRÓNICA DEL FINDE MASOVERO DE CONSTRUCCIÓN CON PIEDRA EN SECO

CRÓNICA DEL FINDE MASOVERO DE CONSTRUCCIÓN CON PIEDRA EN SECO

El día 22 de octubre se celebró con éxito la penúltima de las jornadas de «Findes Masoveros» de este año 2022.

El sábado 22 de octubre acudieron a Mas Blanco alrededor de una treintena de personas interesadas en la bioconstrucción y/o técnicas tradicionales de construcción, en este caso la piedra en seco. Ivana Ponsoda Revert fue la encargada de enseñar la teoría y la práctica de esta técnica.

La construcción con piedra seca es un oficio declarado en 2018 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO y no consiste en un mero apilamiento de piedras, sino que sigue unas pautas físicas y estéticas, heredadas de siglos de conocimientos y experiencia, que permiten una estabilidad estructural y una practicidad para las actividades del mundo rural. Los pasos para ganado, el abancalamiento de tierras en terrenos escarpados o con grandes cantidades de piedras, los refugios para pastores y las neveras en la montaña son construcciones que han configurado los paisajes de las poblaciones rurales y que se han caracterizado por usar la piedra en seco.

Paseo interpretativo por Mas Blanco.

Además, Ivana expuso claramente las ventajas y los beneficios de usar esta técnica en el contexto de crisis climática y energética en que nos encontramos. Construir con piedra en seco, supone que no dependamos de materias primas de importación, ni del mercado energético capitalizado, son esenciales para evitar desprendimientos, ayudan a retener el agua y a controlar la escorrentía de forma natural, en definitiva, es una opción que resistirá frente a los cambios climáticos de escasez de recursos que se aventuran.

Construyendo el muro de piedra seca

Después de la parte teórica, nos pusimos manos a la obra. Empezamos retirando y limpiando los muros de piedra derruidos a la entrada de Mas Blanco, organizados en pequeños grupos trabajamos por tramos, con Ivana guiando y corrigiendo. Conseguimos reconstruir gran parte del muro y lo celebramos con una merecida comida.

El tiempo acompañó durante toda la jornada, de modo que montamos el picnic en la era y descansamos hasta la hora de la visita al Museo de las Masías. Esperamos que las jornadas venideras sean tan exitosas como esta, con buen tiempo, buena gente y buen trabajo. ¡Nos vemos el día del Orgullo Rural!