Despoblación

  1. Despoblación del medio rural y España vaciada
  2. Custodia del territorio
  3. Sobre nosotros

1.Despoblación del medio rural y España vaciada

En el año 2000 el 50% de la población mundial ya vivía en ciudades. En 2020 será el 60% y hoy en Europa ya supera el 75%. Seguimos masificándonos en ciudades mientras que muchos territorios rurales siguen vaciándose. Minas, fábricas, huertas, pueblos, aldeas, testimonios de épocas pasadas y pequeños fragmentos de cultura que poco a poco van despareciendo… hasta de los mapas. La descartografía del territorio consiste en la desaparición paulatina de lugares de los mapas como consecuencia de la despoblación y el declive rural. Cada año cierra alguna escuela rural, algún bar, explotación agroganadera, o mueren personas que tuvieron antiguos oficios ligados al campo o a la montaña, y poseedores de una cultura milenaria que poco a poco se va perdiendo: mayorales, masoveros, herreros, cordeleros, esparteros o ganaderos trashumantes son algunos ejemplos.

Mapa de población por municipios. Elaboración: Antonio Valera.

España es actualmente uno de los países más afectados por la despoblación de sus áreas rurales. No es un fenómeno nuevo. Algunos municipios llevan más de un siglo perdiendo población, si bien es cierto que desde hace pocos años estamos asistiendo a una segunda oleada de despoblación, sobre todo de gente joven, lo que se une al enorme problema del envejecimiento de muchas áreas rurales. Al contrario de lo que se suele explicar, este fenómeno social no es natural ni comparable a otras sociedades europeas. Tal y como se puede observar en los dos mapas adjuntos, el fenómeno de la despoblación ha sido tan intenso que amplios territorios de ambas Castillas, Aragón y Catalunya tienen densidades por debajo de los cinco habitantes/km2. Sin embargo hay casos extremos como numerosos municipios del Alto Tajo en Guadalajara, de las sierras orientales turolenses y de Soria, donde la densidad de población apenas llega a un habitante/km2. Si se considera que todo territorio por debajo de los diez habitantes/km2 es un desierto demográfico, gran parte del medio rural ya lo es. La situación de abandono y vacío demográfico de amplias zonas del territorio no es exclusivo de España, pero ningún otro país de nuestro entorno tiene una situación demográfica tan dramática. Tan solo las regiones del círculo polar ártico, con evidentes condicionantes climáticos, así como algunas regiones de la Turquía continental, tienen registros de densidad semejantes.

Mapa de poblaciones en municipios de más de 1000 habitantes en Europa. Autores: V. Schmidt y L. Kiel.

A menudo se invocan como causas principales  de este fenómeno la falta de oportunidades laborales, de servicios básicos y de infraestructuras en una continua espiral decreciente. Muchos pueblos surgieron en épocas pasadas con modelos económicos y sociales que han quedado obsoletos en la modernidad del capitlismo digital y mundializado. Estas explicaciones un tanto simplistas y deterministas no alcanzan a justificar la magnitud del desastre que ya alcanza a cabeceras comarcales e incluso a ciudades capitales de provincia como Soria, Zamora o Cuenca. Han jugado un papel histórico central un conjunto de políticas de estado fiscales, educativas, culturales, forestales, hidráulicas, de infraestructuras y servicios, en la desarticulación de cientos de comunidades rurales. Por lo tanto es también desde la política, una nueva política de desarrollo y defensa de las culturas rurales ibéricas que hemos dado en llamar: «Nueva Carta Puebla», desde donde comenzar a construir una transición hacia nuevas sociedades rurales autónomas, ambientalmente sostenibles, con igualdad de géneros y sobre todo orgullosas de sí mismas.


2. La custodia del territorio

Recartografías nace como una asociación de investigación-acción en 2014 preocupada por la desertización demográfica que se está produciendo en el mundo rural y sus consecuencias, no ya solo en cuanto a empobrecimiento cultural, pero también por la degradación ambiental que produce el abandono de la montaña mediterránea que lleva siendo gestionada por la acción antrópica desde hace miles de años. Somos un grupo de personas preocupadas por estos problemas y hemos decidido unirnos en una asociación de custodia del territorio.

La custodia del territorio es una estrategia más para conservar los valores tanto naturales como culturales de una zona determinada, sin pretender sustituir las políticas ni instrumentos de conservación ya existentes, sino complementar estos mismos instrumentos y políticas de conservación e intentar facilitar su desarrollo. Se basa en los acuerdos de custodia (verbales o escritos), acuerdos voluntarios entre los propietarios y una entidad de custodia en la que se pacta el modo de conservación, explotación y gestión de un territorio.

Imagen: Voluntarios trabajando en Mas Blanco.

Las entidades de custodia son organizaciones públicas o privadas sin ánimo de lucro que participan activamente en la conservación del territorio. Estas pueden estar formadas por organizaciones muy diversas, desde asociaciones de vecinos, organizaciones ecologistas, fundaciones o entidades públicas. La custodia del territorio supone una cesión de uso de una propiedad a un colectivo o grupo de personas durante un tiempo previamente acordado, para que éstas puedan residir o trabajar en ella, a cambio de realizar labores de mantenimiento. Al contrario de lo que se pueda pensar, la custodia del territorio supone la recuperación de una de las fórmulas clásicas de tenencia de la tierra existente durante siglos en muchas áreas rurales, la masovería. El contrato de masovería plantea la cesión a futuros masoveros de una finca rústica o de una serie de tierras por un periodo de tiempo determinado, a cambio de que éstos se comprometan a mantener la finca y a entregar una parte de los frutos que produce, de acuerdo a unos porcentajes establecidos en virtud de los gastos y la inversión que asume el propietario y de las determinaciones establecidas en el contrato de masovería. Este contrato suele ser en muchos casos oral y conlleva un derecho de habitación para el masovero/a y su familia en una de las construcciones de la finca.

Imagen: Funcionamiento de un contrato de custodia del territorio


3. Sobre nosotros

Nuestro proyecto principal es la Universidad de las Masías de Mas Blanco. Mas Blanco es un barrio del municipio de San Agustín (Teruel), en el que tan solo viven tres personas de manera permanente y que llegó a tener más de 100 a principios del siglo XX. Para este fin, hemos conseguido la cesión voluntaria por parte del Ayuntamiento de San Agustín y de varios propietarios, de diversos inmuebles con el fin de que podamos rehabilitarlos y reutilizarlos como espacio cultural y didáctico y un recurso turístico interesante para el municipio. Nos financiamos íntegramente mediante la venta de productos de nuestra asociación en ferias, tales como camisetas, marcapáginas, productos artesanos o libros. No recibimos subvenciones de ninguna administración ni empresa privada.

Imagen: Voluntarios scouts en Mas Blanco en 2019.

Mas Blanco es una de las veinte masadas que en la actualidad están prácticamente abandonadas del municipio turolense de San Agustín, que como muchos otros ha sufrido el terrible fenómeno de la despoblación. Nuestro proyecto comenzó con la rehabilitación de los edificios municipales con que este barrio contaba hace pocas décadas: la escuela, el horno comunal y la casa de la maestra. La escuela es un edificio de una sola planta construida por los propios vecinos en 1954, con el fin de dotar al barrio de un lugar para la instrucción básica, tanto para los vecinos del barrio, como para los numerosos niños que vivían en otros barrios y masadas de los municipios de San Agustín y de Albentosa. Estuvo abierta aproximadamente hasta 1976. Posteriormente sirvió como local para las fiestas del barrio y finalmente como corral para ganado. En el momento en el que comenzamos a trabajar en 2013, la escuela amenazaba ruina. Parte del falso techo se había venido abajo, el techo presentaba varios agujeros y el interior estaba lleno de paja y de suciedad.
La escuela en 2013

La primera fase del proyecto pasó por la rehabilitación integral del edificio siguiendo criterios ecológicos de bioconstrucción, pero ante todo respetando las técnicas y materiales tradicionales empleados para su edificación. El objetivo fue en primer lugar evitar que esta muestra de arquitectura popular acabase en ruinas, y en segundo lugar poner en marcha un aula de naturaleza para la organización de todo tipo de actividades ligadas a la cultural local y a la naturaleza, tales como cursos sobre botánica, micología, arquitectura, historia o geología, dirigidos a estudiantes de todas las edades.

En segundo lugar se pasó a la rehabilitación del horno comunal y de la casa de la maestra, que al igual que la escuela, fueron abandonados a mediados de los setenta y desde esa époda no han tenido prácticamente ninguna actividad. Su función una vez rehabilitados sería la de ser una extensión del aula de naturaleza de la escuela. La casa de la maestra alberga el Museo de las Masías y de la Memoria Rural y el horno es un aula en la que realizamos talleres prácticos ligados al mundo de la panadería, aprovechando para ello sus instalaciones tradicionales. Nuestro objetivo por tanto es utilizar estos edificios como un espacio multifuncional, abierto a otras asociaciones y al visitante que quiera conocer un poco más sobre este rincón perdido de las sierras de Teruel. Si quieres visitarnos, no tienes más que enviarnos un correo o escribirnos a nuestro facebook: www.facebook.com/recartografias

Nuestro objetivo a largo plazo es convertir Mas Blanco en un centro de actividades culturales, artísticas y de pensamiento crítico, para discutir, proyectar e implantar proyectos de desarrollo basados en la custodia del territorio en muchos otros lugares que están sufriendo el problema de la despoblación dentro y fuera de España.

Como dijo Federico García Lorca hace ya muchos años:

Yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Discurso pronunciado para la inauguración de la Biblioteca de Fuentevaqueros (1931)