Entradas recientes

Crónica de una visita al Museo de las Masías y de la Memoria Rural

Crónica de una visita al Museo de las Masías y de la Memoria Rural

Gonzalo Tena nos cuenta cómo fue su visita al Museo de las Masías y de la Memoria Rural de Mas Blanco. En el calendario el verano se acaba. Rally individual prudente para llegar allí a tiempo, por no haber salido antes. ¿Dónde está San Agustín?…

Recartografías celebra el Día Universal del Orgullo Rural

Recartografías celebra el Día Universal del Orgullo Rural

La asociación Recartografías acudió por segundo año consecutivo a la convocatoria de la Plataforma Rural Mineras de Teruel a celebrar el Día Mundial del Orgullo Rural el día 16 de noviembre. Este día mundial se organizó por primera vez en 2019 para reivindicar la dignidad…

Recartografías celebra el día europeo de las comunidades sostenibles

Recartografías celebra el día europeo de las comunidades sostenibles

Recartografías celebrará el próximo domingo 20 de septiembre el día europeo de las comunidades sostenibles abriendo el Museo de las Masías y de la Memoria rural. Durante la mañana realizaremos visitas guiadas al museo y al barrio de Mas Blanco, parte del cual gestiona Recartografías mediante varios proyectos de custodia del territorio.

Desde 2014 Recartografías está presente en esta masada rehabilitando varios de sus edificios como la escuela, la casa de la maestra, el horno y varias viviendas y corrales para mostrar cómo era la vida masovera, nu ejemplo de sociedad mucho más sostenible que nuestras sociedades de consumo actuales. En este sentido, el objetivo último de la asociación en Mas Blanco es atraer población hacia este rincón despoblado del sur de Aragón.

A lo largo de la visita se mostrará no solamente la historia de los masoveros de San Agustín, sino también cómo en el medio rural es más fácil adoptar modos de vida más sostenibles minimizando la generación de residuos, optimizando el consumo de agua ya adoptando modos de vida menos consumistas, individualistas y materialistas.

Podéis encontrar más información sobre el día europeo de las comunidades sostenibles y sobre muchos otros eventos que se celebran estos días aquí.

Os esperamos en Mas Blanco el próximo domingo 20 a partir de las 10:00h. Si no sabéis cómo llegar puedes consultar las indicaciones aquí.

Minicampamento y Excursión a Cuencas Mineras y Jiloca

Minicampamento y Excursión a Cuencas Mineras y Jiloca

Como algunos de los participantes en la II Universidad de Verano de Recartografías se quedaron con ganas de más tras el campamento, desde la asociación organizamos un minicampamento del 23 al 26 de agosto, pocas semanas después del curso de verano. El objetivo de este…

Recartografias celebra el II Curs d’estiu de la Universitat Lliure de les Masies

Recartografias celebra el II Curs d’estiu de la Universitat Lliure de les Masies

Aquesta segona edició va reunir un grup reduït de 20 persones. Recartografías ha celebrat amb èxit de públic el II Curs d’estiu de la Universitat Lliure de les Masies entre el 6 i 9 d’agost. Aquesta és la segona edició després de la I Universitat…

¡Pudimos volver!

¡Pudimos volver!

Primera toma de contacto después de un largo confinamiento.

Desde el fin de semana de principios de marzo, que estuvimos haciendo trabajo de campo en Mas Blanco, aún no habíamos vuelto. Porque llegó la sorpresa de un largo confinamiento y, como a todas y todos, se nos paralizó lo que hasta entonces teníamos entre manos.

Así que conseguimos volver el penúltimo fin de semana de junio (19,20,21/07/20) y este primero de julio (3,4,5/07/20). Y os podemos asegurar que con muchas ganas de trabajar para retomar todo aquello que se nos quedó a mitad, además de para poner en marcha todo lo necesario para poder llevar a cabo la Universidad de verano de este año. Y con la sorpresa de poder haber disfrutado y contado con la colaboración de: Lorena Mulet (de Per l’Horta) i su perrita Martina.

Para no dejar de lado las buenas costumbres, así estuvimos y así seguimos: ¡entre pasteras, herramientas y convivencia!

Esta vez nos pusimos manos a la obra, y nunca mejor dicho, para además de tenerlo todo bien preparado para la “Universidad de verano” de este año, seguir con las tareas a realizar en Mas Blanco. Tareas que nos permiten su mantenimiento y mejora, así como también una mejor accesibilidad.

El primer fin de semana que pudimos volver nos centramos en uno de los corrales cedidos, poniéndole suelo y acabando una parte de las paredes. Además de revisar los otros espacios, ya que después de tanto tiempo sin habitarlos, teníamos que echar un ojo para ver si alguna cosa se había estropeado, caído… porque recordemos que durante el confinamiento alguna que otra lluvia fuerte cayó.

Aquí podéis observar como estábamos ingeniándonoslas para que quedara bien nivelado el futuro nuevo suelo del corral.

Así que durante esos tres primeros días sin parar, nos reencontramos de nuevo y pudimos disfrutar del entorno. Aún con bastante alegría debido a las florecillas que habitan en este lugar y sus olores; propios de los mantos de manzanilla que rodean a Mas Blanco (Santolina chamaecyparissus) , así como de nuestra querida lavanda y otras más.

Los siguientes tres días en los que retomamos el trabajo (primer fin de semana de julio), seguimos con el suelo del corral porque no lo pudimos acabar: ¡las pasteras cuestan lo suyo, oye! Pero como la pared la pudimos terminar…

…nos centramos de lleno en limpiar y vaciar un nuevo espacio que, con mucha urgencia, necesitábamos. Junto con la la tarea de reorganizar el itinerario del museo. Y ya os podéis imaginar qué puede suponer: mover, cambiar, ordenar, vaciar, volver a llenar, limpiar, repensar espacios…

Pero con 8 manitas y cuatro patitas, ahí estuvimos: ¡pico y pala, pico y pala! Vamos, que podéis observar que somos poco camanduleros y camanduleras. Y que entre tanto trabajo, algunas que otras sonrisas también os queremos mostrar:


Esperamos que os gusten las fotografías y que a través de ellas podáis conocer el trabajo que llevamos a cabo. Trabajo que, china-chana , vamos haciendo. Nosotras y nosotros, mientras podamos, seguiremos realizando grupos de trabajo… seguiremos habitando Mas Blanco. Y durante el tiempo que estamos, recogiendo fuerzas y retomando contactos. Si quieres saber más: ¡no olvides ponerte en contacto con Recartografías Teruel!

¡Que vaiga bueno!

II Universidad de Verano de Recartografías

II Universidad de Verano de Recartografías

PRECIO: 70 euros FECHA LÍMITE: 12 de julio de 2020 La Asociación Recartografías pone en marcha en el verano de 2020 un curso dirigido a cualquier persona interesada en el medio rural titulado: «El medio rural como oportunidad frente a crisis sanitarias y emergencias climáticas».…

Crisis de COVID-19: soberanía alimentaria para evitar el desabastecimiento

Crisis de COVID-19: soberanía alimentaria para evitar el desabastecimiento

Artículo de Carme Melo publicado en The Conversation. La crisis de la COVID-19 ha causado disrupciones en las cadenas alimentarias de todo el mundo, afectando tanto al suministro como a la demanda. Según ha reconocido la FAO, si la pandemia se prolonga se producirán mayores…

Les zones rurals s’organitzen per fer front a les polítiques urbanocentristes en temps de confinament

Les zones rurals s’organitzen per fer front a les polítiques urbanocentristes en temps de confinament

Article d’Anna Adrià, publicat a La Directa

La població de diversos pobles dels Països Catalans denuncia que les mesures impulsades pel govern espanyol per fer front a la pandèmia s’han adoptat des d’una mirada urbanocentrista, sense tenir en compte el futur dels principals motors econòmics de les zones rurals, la manca contínua de serveis de primera necessitat o l’escletxa digital existent entre els pobles i les ciutats. Enfront d’aquest plantejament, les habitants teixeixen les seues pròpies xarxes de suport mutu

La situació d’alerta sanitària ha posat en evidència les desigualtats entre el camp i la ciutat a Montitxelvo (Vall d’Albaida) / Pau Romero Anna Adrià La_Directa

PUBLICAT: Abril 15, 2020

La pandèmia de la COVID-19 i la situació d’alerta sanitària que ha provocat estan afectant el món rural dels Països Catalans a diferents nivells. Les mesures impulsades pel govern espanyol s’han adoptat des d’una mirada urbanocentrista que no té en compte els ritmes del món rural. El seu motor econòmic, basat principalment en el turisme rural i el sector primari, ha patit un fort impacte. A més, la falta de serveis públics de primera necessitat ha fet que la lluita contra el virus es complique. No obstant això, aquesta crisi està posant en valor l’estil de vida del món rural com una alternativa viable a una societat que ha demostrat ser insostenible.

Una de les realitats actuals que està afectant el món rural és el moviment de població de les ciutats als pobles. Si abans els pobles menuts perdien població dia a dia en benefici de les ciutats, la por ha fet que moltes persones tornen als seus pobles d’origen per allotjar-se a les seues segones residències i passar-hi el confinament. Santi Pérez, alcalde de Forcall (els Ports), ha vist com han arribat persones de les ciutats durant els caps de setmana. “Açò genera certes reticències entre la gent del poble, ja que s’estan seguint estrictament els protocols de seguretat i l’arribada de gent de fora podria suposar un risc”, explica. Aquesta tendència es produí sobretot els primers dies després de la implantació de l’estat d’alarma i està repuntant amb les vacances de Setmana Santa. Les conseqüències de l’èxode urbà podrien ser nefastes per als pobles, on en molts casos la COVID-19 no hi havia arribat i on una gran part de la població és de risc. “En moments de crisi es posa de manifest l’egoisme i la visió urbanocentrista de moltes persones”, opina Luis del Romero, doctor en Geografia, professor a la Universitat de València i activista pel món rural.

El sector primari, afectat de manera desigual per la crisi

Malgrat ser un servei de primera necessitat, ja que garanteix l’abastiment, el sector primari s’està veient afectat per la crisi. Moltes agricultores i ramaderes professionals segueixen amb la seua feina i, en alguns casos, fins i tot han vist augmentades la producció i la distribució. Àlex Benavent, agricultor i veí d’Otos, un poble de menys de 500 habitants a la Vall d’Albaida, ajuda a repartir cistelles de fruita i verdura pels pobles del voltant. “Abans de la crisi del coronavirus es repartien no gaire més de 90 cistelles al dia i ara la demanda ha pujat a més de 150”, explica Benavent.

D’altra banda, un segment del sector s’ha vist dràsticament afectat per la implantació de l’estat d’alarma i el consegüent tancament de comerços, centres educatius i del sector de l’hostaleria. La distribució de moltes empreses familiars depén d’aquests sectors i ara pateixen comandes cancel·lades i els seus productes estan condemnats al deteriorament. Raquel Serrat, veïna de Pardines –un poble de 162 habitants a la comarca catalana del Ripollès– i membre de l’Associació Dones del Món Rural, explica que el tancament de restaurants, hotels i escoles “ha fet estralls en sectors com el de l’oví i el cabrum, així com als petits productors i aquells que centraven el seu comerç als mercats setmanals, prohibits ara per les administracions locals”.

Amb la crisi sanitària ha sorgit un problema que posa en evidència, una vegada més, les desigualtats entre el camp i la ciutat. Les polítiques adoptades per l’Estat espanyol estan impedint l’autosuficiència de moltes persones que viuen al món rural

Amb la crisi sanitària ha sorgit un problema que posa en evidència, una vegada més, les desigualtats entre el camp i la ciutat. Les polítiques adoptades per l’Estat espanyol estan impedint l’autosuficiència de moltes persones que viuen al món rural. El decret llei aprovat el 14 de març prohibia qualsevol desplaçament, a excepció d’aquells estrictament necessaris, com per a anar a treballar o a comprar béns de primera necessitat. Per tant, durant les primeres setmanes de confinament, moltes persones que tenen terrenys de cultiu no han pogut accedir-hi per a conrear-los o adquirir els aliments que necessitaven. Del Romero atribueix aquest fet a la relació entre estat i societat: “L’Estat espanyol prima la gran agricultura industrial, les grans cadenes distribuïdores i el model de consum massiu”. El resultat són camps desatesos i persones obligades a comprar a les grans superfícies. “No té cap sentit que hàgem d’anar al supermercat quan és un dels focus més perillosos de contagi, mentre podríem anar al nostre hort i agafar el que necessitem”, denúncia Marcos Gijón, veí d’Almedíxer (Alt Palància). “Cal buscar fórmules perquè, més enllà de les grans cooperatives i productores, també els xicotets agricultors puguen tindre accés a les ajudes que s’estan prometent des de la Unió Europea i el govern central”, explica Del Romero.

Les polítiques adoptades per l’Estat espanyol estan impedint l’autosuficiència de moltes persones que viuen al món rural |Pau Romero

Les agricultores no han deixat de reclamar solucions a les autoritats des de l’inici de la pandèmia. A finals de març, ja es presentà una carta al Ministeri d’Agricultura, Pesca i Alimentació espanyol. Pocs dies després, gràcies a la pressió institucional exercida per les xicotetes agricultores, aconseguien el permís per a anar als seus horts de manera individual –en queden exclosos els horts de segones residències, per als quals es manté la prohibició. Les noves mesures encara els semblen insuficients. Per això, la setmana passada, més de 600 organitzacions de tot l’Estat enviaren una carta al Ministeri de Sanitat i Consum per exigir la reobertura dels mercats d’alimentació i una aposta ferma per la producció agroalimentària a xicoteta escala. Serrat es va adherir a la mobilització: “El nostre treball és bàsic per a la nostra subsistència, però també per a la subsistència del país: un país que sense el sector primari no té futur”, denuncia.

Els pobles rurals sols compten amb una o dues tendes, i són les que més s’han hagut d’adaptar a la situació, extremant les mesures de prevenció i higiene i buscant alternatives per al seu negoci

L’emergència sanitària posa en risc, ara més que mai, la supervivència del comerç local i de proximitat, que des de fa anys ha estat amenaçat per les grans superfícies. Es tracta d’una espècie en perill d’extinció a les ciutats i una font econòmica rellevant al medi rural. Molts negocis menuts han hagut de tancar, mentre que els dedicats a la venda de productes d’alimentació continuen amb les portes obertes. És comú que els pobles rurals sols compten amb una o dues tendes, i són les que més s’han hagut d’adaptar a la situació, extremant les mesures de prevenció i higiene i buscant alternatives per al seu negoci. Està ocorrent que, per a no desplaçar-se a les grans superfícies comercials, que en molts casos estan molt lluny del poble, les habitants opten per comprar a les tendes locals. Tesa Giner, veïna de Villores (els Ports), explica que l’única tenda que hi ha al poble ha hagut de reduir l’horari. “La tenda s’ha vist afectada, sobretot, per la poca gent que hi ha ara a Pasqua, període on normalment s’omplia el poble de gent”, afirma. És per això que anima a acudir als comerços locals per a compensar les pèrdues que estan patint.

L’emergència sanitària posa en risc la supervivència del comerç local i de proximitat |Pau Romero

El turisme, l’altra font principal d’ingressos econòmics del món rural dels Països Catalans, està patint encara amb més força les conseqüències de la situació actual. Moltes empreses del sector han hagut de tancar les portes i el present i el futur penja de la incertesa. Gran part dels ingressos es concentra en les èpoques festives, però l’emergència sanitària ha impossibilitat l’obertura d’hostals i cases rurals en Setmana Santa, i l’estiu penja d’un fil. Del Romero explica que el turisme “és una activitat enormement sensible a tots els canvis globals que s’estan produint” i remarca que es necessiten ajudes en aquest sector per part de les administracions, “perquè aquesta complicada situació tinga les menors repercussions possibles”. A més, anima la població a optar pel turisme rural quan la crisi sanitària passe.

La falta de serveis de primera necessitat s’agreuja amb el coronavirus

La falta de serveis públics de primera necessitat és una realitat al món rural i una de les causes principals del despoblament que pateix. La desatenció continuada per part de les administracions públiques ha deixat milers de pobles amb unes mancances greus en serveis que dificulten la vida de les habitants. És en situacions d’emergència quan aquesta mancança es fa més latent i s’agreuja. El sistema de serveis s’ha reduït dràsticament i els sectors sanitari i educatiu són els que més s’han vist afectats.

En pobles com Villores, el centre sanitari auxiliar i l’única farmàcia que hi havia al poble s’han tancat temporalment. Ara les consultes es fan per telèfon i, en casos necessaris, amb atenció domiciliària. Nel·lo Monfort és el metge rural encarregat de l’assistència sanitària a Vallibona i altres municipis de la zona. “Ens hem vist obligats a canviar la manera de treballar. Molta de la feina diària habitual s’ha transformat en atenció telefònica i telemàtica”, explica Monfort. A més, lamenta haver hagut de posposar procediments per tal de centrar-se en les necessitats causades per la crisi.

A la falta de recursos sanitaris s’ha sumat la falta de serveis de mobilitat, fet que dificulta la feina al personal sanitari rural i l’accés als centres sanitaris. “La nostra ruralitat es caracteritza per la dispersió, perquè no hi ha un transport públic digne i el cotxe esdevé una necessitat. Vaig tot el dia amunt i avall amb el cotxe”, explica Monfort. A més, els recursos sanitaris s’estan concentrant als municipis més grans i a les ciutats. “Des de fa molts anys, les polítiques es fan a les ciutats i per a les ciutats”, afirma. “Quan es planifiquen aquestes polítiques, preval el criteri poblacional sobre el territorial, cosa que provoca una concentració d’infraestructures i serveis a les ciutats i obviant els drets de la ciutadania del món rural”, afegeix.

Els centres educatius del món rural també s’han vist afectats per la crisi. En la cerca d’alternatives per a continuar amb la docència, moltes escoles han optat per impartir les classes de forma telemàtica. Algunes, però, s’han trobat amb una dificultat afegida: l’escletxa digital

Els centres educatius del món rural també s’han vist afectats per la crisi. En la cerca d’alternatives per a continuar amb la docència, moltes escoles han optat per impartir les classes de forma telemàtica. Algunes, però, s’han trobat amb una dificultat afegida: l’escletxa digital. Hi ha pobles on l’oferta de fibra òptica és escassa, fet que dificulta el seguiment de les classes en línia. El Col·legi Rural Agrupat Celumbres està compost pels aularis de Cinctorres, Portell i Castellfort (els Ports). Montse Sorribes, directora del centre, explica que la implantació de classes telemàtiques “ha suposat molta controvèrsia i debat entre el claustre de l’escola”. “Es tracta d’un model despersonalitzat que en altres nivells educatius superiors pot funcionar, però amb xiquets és molt complicat”, afegeix. Per a Sorribes, l’ensenyança a les més menudes necessita un component humà. Per això, des del centre fan un seguiment telefònic setmanal a cada alumne. A més, les professores afirmen que tenen molt en compte la càrrega emocional que suposa aquesta situació per a les xiquetes i, consegüentment, s’adapten a cada una.

Alguns projectes educatius que encara s’estan gestant també s’han vist afectats per la pandèmia. Un exemple és la feina que el col·lectiu Almedíjar VIVE està fent per a reobrir l’escola del poble. La seua reobertura és fonamental per a tornar a omplir Almedíxer de vida. “Hem hagut de cancel·lar unes jornades de portes obertes i ens hem vist obligades a compartir tota la informació i obrir la matrícula de forma telemàtica”, afirma Raquel Miralles, membre d’Almedíjar VIVE. L’escola, segons les instruccions de la Conselleria d’Educació, es pot obrir si almenys quatre xiquetes estan interessats a matricular-s’hi. La crisi sanitària ha portat a una situació d’incertesa a algunes famílies que hi estan interessades, però que depenen de les ofertes laborals al poble.

Els espais d’esbarjo o reunió també s’han precintat a les zones rurals |Anmorsigol

Les dones rurals en temps de coronavirus

La pandèmia de la COVID-19 ha posat de manifest la forma en què la societat s’organitza i, amb ella, les desigualtats de gènere. Gran part de les cures, tant les professionals com les informals, cauen sobre les dones i es torna a ficar sobre la taula que existeix una clara divisió sexual del treball.

Les dones al món rural pateixen una doble discriminació: per ser dona i per viure en un entorn rural. L’agricultura i la ramaderia són sectors molts masculinitzats. “Hi ha poques empreses agràries o ramaderes on la titular sigui la dona”, explica Serrat. A més, subratlla que moltes d’aquestes dones no han cotitzat mai a la Seguretat Social, encara que han treballat al camp durant anys. “Les discriminacions que patim per ser dones s’uneixen a la manca de serveis sanitaris, d’ensenyament i de comunicacions, que ens posa en una posició d’inferioritat d’oportunitats en comparació amb altres territoris”, explica Serrat.

L’estat d’alarma ha ficat en una situació de perill moltes víctimes de violència de gènere. Moltes dones poden trobar-se confinades amb els seus maltractadors. Regina Campos, presidenta de la Federació d’Associacions de Dones Rurals del País Valencià (FADEMUR-PV), explica que la dificultat que tenen en aquests moments les víctimes és enorme. “En condicions normals poden trobar més espais i temps lluny dels agressors. Ara ja no tenen eixida”, remarca Campos. Serrat recalca que la violència contra les dones sempre els ha preocupat molt, i afegeix que, “si bé en molts àmbits de la societat, reconèixer, denunciar i poder tirar endavant sola és complicat per qualsevol dona, en el món rural encara ho és més”. Des de les dues associacions s’estan realitzant totes les activitats que poden de forma telemàtica i estan creant i donant suport a les xarxes de solidaritat i suport entre dones.

La solidaritat es fa latent en aquesta crisi

L’emergència sanitària no sols té conseqüències negatives, ja que a tot arreu estan sorgint iniciatives solidàries entre veïnes i persones anònimes. Molts comerços locals han optat per entregar els productes de primera necessitat a les persones majors, les quals representen una gran part dels habitants dels pobles rurals. D’aquesta manera, es posa de manifest la xarxa de solidaritat pròpia dels pobles menuts. A les ciutats, on difícilment coneixes la veïna, ara són moltes les que s’ajuden mútuament, però als pobles rurals açò no és una cosa nova. Aquesta xarxa de cures i suport mutu ja formava part del dia a dia. “Ens coneixem totes i ens ajudem entre nosaltres. Si algú va a comprar, pregunta a la resta si necessiten alguna cosa. Es reparteixen aliments i medicaments a tot aquell que ho necessita”, explica Giner. “Ara es nota més, però no és nou”, afegeix.

Si el coronavirus ha ensenyat alguna cosa, és que l’estil de vida frenètic i el model econòmic de creixement il·limitat que teníem fins ara no és sostenible: un model que sols busca beneficis econòmics i que sobrepassa límits ecològics i ètics per a aconseguir-los. El resultat són crisis de supervivència com l’actual. L’estil de vida del món rural, en canvi, molt més arrelat a la terra, respectuós amb els seus cicles, autosuficient i ric en cures mútues, suposa una alternativa. “El coronavirus obri una oportunitat per a pensar en les comunitats rurals com una opció de futur”, explica Luis del Romero. A més, afegeix que, en un context en què el canvi climàtic i les epidèmies formaran part de la nostra realitat, “els pobles rurals poden ser no sols un refugi, sinó també un valor de vida alternativa enfront d’epidèmies i societats alienades, individualistes, materialistes i hiperconcentrades a les ciutats”.

-JORNADAS DE VOLUNTARIADO DE OBRA Y RESTAURACIÓN- MAS BLANCO, DEL 6-8 DE MARZO DE 2020.

-JORNADAS DE VOLUNTARIADO DE OBRA Y RESTAURACIÓN- MAS BLANCO, DEL 6-8 DE MARZO DE 2020.

El pasado fin de semana tuvieron lugar las jornadas que realizamos de voluntariado para realizar trabajos de restauración y rehabilitación de los diferentes objetos donados y espacios cedidos en el barrio de Mas Blanco. Y aunque aún queda faena por hacer, estos trabajos son necesarios…